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¿Por qué deberías visitar una sidrería vasca?

17/07/2023

7 razones para visitar una sidrería vasca

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¿Por qué deberías visitar una sidrería vasca?

1. Tradición milenaria 

Cuando bebes sidra estás bebiendo el fruto de muchos siglos de tradición. Desde el siglo I ya había escritos donde se hablaba sobre la gran cantidad de manzanales que había en Vasconia. Más adelante, en el siglo XI, se escriben textos en latín que hablan de la importante producción y tradición  de la sidra en Euskal Herria. En el siglo XII, cabe destacar las leyes forales que se dictaron entorno a los manzanales. Había leyes que castigaban severamente a quien robaba manzanas, multas para el dueño del ganado que pisara un manzanal, pena de muerte para quien talara más de 5 manzanos en época de dar fruto…

Entre los siglos XV y XVI, gracias al auge económico hubo una gran producción de sidra. Además del importante consumo local, en aquellos tiempos gran parte de la producción era para los marineros vascos cuando iban a la pesca de ballena y bacalao a Terranova en Canadá.  Se dice que consumían 3 litros de sidra por marinero al día, y gracias a los taninos que tiene la sidra, enfermaban menos de escorbuto.

A partir del siglo XVII, la producción de manzana y sidra sufrió una gran decadencia debido a diferentes razones: la prohibición de la caza de la ballena, la industrialización, las guerras, la introducción del trigo, entre otros.

A finales del siglo XX, las pocas sidrerías que quedaban se juntaron para así crear una nueva línea de negocio, la de la restauración con el ritual del txotx. Es una costumbre antigua, la de degustar sidra desde los toneles, recordada hoy en día a través del concepto del txotx. En la actualidad, hay alrededor de 90 bodegas de sidra en el País Vasco. 

2. Mézclate con los locales 

Visitar una sidrería es tu oportunidad para mezclarte con los locales y sentirte como uno más. Los vascos tenemos la costumbre de ir de sidrería varias veces al mes o incluso a la semana. Es un lugar donde disfrutamos de buena comida, de nuestra queridísima sidra y por supuesto, es lugar de encuentro para amigos y familia. ¡Qué mejor que disfrutar de tus seres queridos rodeado por barricas llenas de sidra y exquisita comida! 

Además, a los vascos nos encanta compartir nuestra cultura y nuestras tradiciones con gente que no las conoce. Por lo tanto, aprenderás de primera mano sobre costumbres y cultura local, y todo esto mientras degustas la deliciosa sidra vasca.  

3. Sidra vasca al txotx y en botella 

¡Afina tus oídos y estate atento al “txoooootx”! Esta es la palabra mágica tras la que el sidrero abre el grifo de una barrica de sidra. Cuando decimos beber al “txotx” nos referimos al acto de tomar sidra directamente desde una barrica. La palabra “txotx” significa palillo en euskera, y es que antiguamente no disponíamos de los grifos de metal que tenemos hoy en día, por lo tanto, se hacía un agujero directamente en la madera de la barrica y se tapaba con un palillo. Por eso, cuando el sidrero iba a abrir la barrica, gritaba “txooootx”, ya que iba a sacar ese palillo del agujero y permitir así que la gente bebiera directamente de él. 

Pero no sólo podrás beber sidra vasca desde la barrica en la bodega, si no que también tendrás la oportunidad de probarla sentado tranquilamente a la mesa y en botella. Beber sidra en botella también se convierte en algo único en el País Vasco, ya que no se sirve como nos serviríamos un vino o agua. Con el vaso o la copa sobre la mesa, cogemos la botella y servimos la sidra a una altura de unos 15 centímetros sobre el vaso. 

¿Por qué escanciamos la sidra? La sidra se escancia para que el líquido choque contra el cristal y crear así el carbónico natural. Es una manera de airear la sidra y despertar sus aromas. 

¡Así que anímate a visitar una sidrería vasca y tendrás la oportunidad de probar estos dos modos de catar nuestra sidra! 

4. Platos tradicionales 

A pesar de que la sidra sea la protagonista principal de las sidrerías, te llevarás una grandísima sorpresa con la gastronomía que ofrecen nuestra bodegas de sidra. Es una oportunidad única para probar los platos más tradicionales de la zona y cocinados con muchísimo cariño y profesionalidad. 

El menú más tradicional es el que se compone de tortilla de bacalao, bacalao frito con pimientos, txuleta a la brasa, queso Idiazabal, membrillo y nueces. 

Aunque hoy en día, muchas de las sidrerías ofrecen cartas más amplias donde te podrás encontrar con platos locales y de temporada: centollo, pescados del día a la brasa, guindillas, ensalada de tomate y bonito,  costilla a la parrilla, rape, revuelto de hongos…Y no sólo eso, las sidrerías se han adaptado a todos nosotros y por eso ofrecen también deliciosos menús veganos, vegetarianos, sin gluten y por supuesto, menús infantiles para nuestros más pequeños. 

¡En las sidrerías hay lugar para todos! 

5. Apoya un negocio familiar

Visitar una sidrería vasca es un acto de generosidad. 

Estás ayudando a que una familia que se ha dedicado a la producción de sidra generación tras generación pueda seguir haciéndolo. Estás creando empleo en el entorno rural. Estás impulsando el consumo de producto local. Estás haciendo que instituciones vean el potencial que tiene la tradición sidrera vasca y las familias puedan recibir mayor ayuda para realizar su difícil labor. Estás impulsando la economía de la zona. Estás ayudando a que se mantenga el histórico paisaje natural del País Vasco. Y por supuesto, estás disfrutando de buena sidra, gastronomía y compañía. 

6. Sumérgete en el entorno rural 

Cuando viajamos, tendemos a visitar grandes ciudades llenas de vida, comercio y actividades. Pero no está mal que tras un par de días disfrutando de la gran ciudad, nos sumerjamos también en el entorno rural, donde podemos conocer más de cerca la realidad de la región. 

La mayoría de sidrerías del País Vasco, se encuentran en la provincia de Gipuzkoa, a 45 minutos a la redonda de San Sebastián. Todas ellas se encuentran en pequeños pueblos, rodeados de preciosos manzanales, campos, montes y caseríos, y además, muchas de ellas son accesibles en transporte público. 

El color verde es siempre protagonista alrededor de las sidrerías vascas. Visitar una de ellas se puede convertir en una experiencia completa donde conocerás un pequeño pueblo de la zona, te sumerjirás en el precioso paisaje local y disfrutarás de nuestra gastronomía. 

7. Conoce el proceso de elaboración de la sidra vasca 

Hemos hablado de las diferentes maneras que hay para beber sidra, pero antes de poder catarla, hay que elaborarla. 

¿Cómo se hace la sidra vasca? Es una pregunta que muchos se hacen. Pues bien, conocer la respuesta a esta pregunta es tan fácil como acudir a una sidrería local. En la sidrería, tendrás la oportunidad de que alguien de la familia o de Sagardoa Route te explique todo el proceso necesario para obtener nuestro oro líquido. Empezarás conociendo el origen de la tradición familiar, y tras eso, visitarás el manzanal, la zona de elaboración y las bodegas, para aprender sobre el proceso de la sidra vasca, desde la manzana hasta la barrica. 

¡Anímate y ven a aprender y disfrutar de una de las experiencias más únicas del País Vasco!

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